Buscar
  • Centro de Coaching e Inteligencia Emocional Sant Cugat del Vallès

¿Sabes identificar el hambre emocional del hambre físico?

¿Cuántas veces has tenido un mal día y bajo la premisa de “me lo merezco” te has comprado un croissant de chocolate? ¿Cuántos viajes has dado al frigorífico o a la despensa una tarde que estabas nervios@? Todo eso es el hambre emocional.


Comer nos proporciona placer y nos hace sentir bien, nos permite desestresarnos y es una de las formas que el ser humano ha adoptado para relacionarse e interactuar, pero no siempre el comer se hace de forma adecuada. Es aquí donde aparece el concepto de hambre emocional.


EL hambre emocional consiste en saciar aquello que sentimos mediante los alimentos.


¿Qué diferencias existe entre el hambre real/física y la alimentación emocional?


▶️ HAMBRE EMOCIONAL


▫️ Aparece de forma repentina.

▫️ Sientes que no puede esperar.

▫️ No tiene un horario fijo.

▫️ Tu estado de ánimo influye en la cantidad de alimentos.

▫️ Comes sin control ni consciencia.

▫️ No disfrutas de los sabores.

▫️ No te sientes satisfecho y sientes culpabilidad, ansiedad y tristeza al finalizar la ingesta.


▶️ HAMBRE REAL


▫️ Aparece de forma gradual.

▫️ Puedes esperar para alimentarte.

▫️ Horarios habituales de alimentación.

▫️ Eres capaz de controlar lo que estás comiendo a pesar de tu estado de ánimo.

▫️ Alimentación consciente.

▫️ Disfrutas de los sabores y de los alimentos.

▫️ Te sientes satisfecho cuando acabas de comer y no te hace sentir mal.


¿Dónde está el problema de querer disfrutar de la comida cuando se ha tenido un mal día?


De forma puntual, utilizar la comida para saciar un dolor emocional no tiene ser perjudicial, pero sí que se vuelve contraproducente cuando esa se convierte en la única forma de afrontar las causas de un mal día o de gestionar las emociones.

Debemos tener claro que la comida no soluciona los problemas y en ocasiones el recurrir a la comida para saciar aquello que nos duele puede acarrear problemas de salud.

Eso conlleva a evitar afrontar las verdaderas causas de ese mal día o de ese malestar.


El ciclo de la alimentación emocional:

¿Cómo manejar el hambre emocional y real?


1. Respira. Conecta contigo mism@, con lo que sientes.

2. Identifica que tipo de hambre tienes y pregúntate:

a. ¿Tengo hambre real o es ansiedad/aburrimiento…?

b. ¿Qué tipo de hambre tengo?

i. Hambre física --- come conscientemente

ii. Hambre emocional:

1. ¿Qué siento?

2. ¿Qué necesito?

3. ¿Qué puedo hacer para disminuir mis niveles de ansiedad?

4. ¿Qué ha producido esa situación?

5. ¿Qué soluciones tengo al respecto?



Pide ayuda. Des del Centro de Coaching Sant Cugat podemos ayudarte a gestionar tus emociones y ayudarte a controlar tu hambre emocional… pregúntanos por las sesiones individualizadas.


2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo